Queridos/as;
Este comunicado es un homenaje a nuestra amiga y compañera Montse, que se marchó a la casa del Padre el pasado 25 de diciembre.
Hubimos querido y deseado podernos encontrar presencialmente orando por ella todos juntos, pero la maldita pandemia no nos lo ha permitido. Nos ha parecido bonito crear un punto de comunión, un momento de compartir para explicarnos qué fue para nosotros Montse, qué nos enseñó, qué recordamos de ella. Por eso le hicimos un llamamiento a construir entre todos un escrito con la esperanza y la ilusión que nos haga sentir en comunión y un poco más cerca de ella.
Son muchas las aportaciones que nos ha enviado y le damos las gracias a todos por su participación. Seguro que a todos nos dejó una buena impronta. Disfrute de la lectura recordándola
De los hermanos,
Vida y Muerte, Muerte y Vida, son las dos caras de la misma moneda, vivimos para morir y morimos para vivir. Mi hermana murió a los 56 años, después de estar 15 años luchando contra el cáncer, durante todo este tiempo ha estado en activo, luchando por sus tres hijos: Marco, Núria y María.
Ella tuvo la oportunidad de preparar su funeral y como canto de entrada escogió la música del circo y la monición empezaba así: ¡Ey! No os sorprendais, siempre me ha gustado ser un poco payasa. Esta música tiene un significado especial en mi vida. Recordad cuando en el circo salían los trapecistas y el presentador decía "¡señoras y señoras más difícil todavía! ¡Aún hay más! "Donde éste ha sido el lema de mi vida, los que me he conocido, sabe que ésta no ha sido fácil, pero siempre he intentado salir adelante, luchando, esforzándome y superándome.
Por otra parte, siempre me ha gustado riure y tomarme la vida con buen humor. Piensa que cada vez que os he robado un sonrisa o una carcajada me he hecho un regalo... y cuando habéis sido ustedes los que me he hecho reír a mí, me he hecho feliz.
Doy gracias al Señor por haberme dado la vida, y haber podido compartir tantos momentos con todos vosotros....
El resto de la monición era un agradecimiento por todas las personas que hemos compartido su vida.
Sus hijos la definen como fuerte y luchadora.
Las religiosas del Buen Salvador, para quienes trabajaba, la definen por su testimonio de fe y esperanza, por su dinamismo, fortaleza, entrega y decisión. Y dijeron de ella: Todos éramos importantes para ti.
La comunidad de CVX Forum-Jóvenes a la que pertenecía. Dijeron: Montse ha sido siempre un ejemplo para todos nosotros, un testimonio verdadero de fe durante toda su vida. En la enfermedad y en la adversidad no se rindió nunca, y ha estado luchando hasta el final. Somos nosotros los que tenemos que agracerle a ella habernos dejado hacer camino a su lado.
Sólo añadiría la generosidad y la pasión que puso en todo lo que hizo, mi hermana integró a la perfección el estilo agradecido de Ignacio y la búsqueda para encontrar a Dios en todas las cosas.
Josep M.
(texto leído en la eucaristía de la CVX Pamplona, a la que pertenece Josep M.)
Querida Montsita,
Dos de tus grandes deseos en la tierra eran: "ser buena persona" y "ser buena madre".
A veces me decías que tenías dudas de si realmente lo eras…
No sé muy bien qué significa “ser buena persona”, pero lo que sí sé, es que durante toda tu vida, con tu lema “más difícil todavía”, luchaste para sacar adelante tu vida y la de tus hijos.
Cuando te diagnosticaron el cáncer, que tenía mal pronóstico, tus hijos eran pequeños, y tú decías: “es que si al menos fueran mayores…”
Has ido afrontando lo que la vida te ha ido trayendo. Yo, alguna vez te había dicho que sentía que Dios estaba profundamente presente en tu vida y en la de tus hijos, porque Jesús se encarna en la realidad humana, y aunque a veces nos cuesta verle, Él está dándonos vida, dándonos fuerza…, en definitiva sosteniéndonos.
Cuando llegó el momento final de tu vida, tú ya estabas preparada hacía mucho tiempo, poco a poco, habías ido aceptando lo que la realidad te iba mostrando, y cuando llegó el momento final, simplemente, no te aferraste a la vida, sino que como el trapecista cuando va a hacer la mejor pirueta se tiene que soltar, para ser cogido. soltaste, te entregaste, te entregaste, para ser abrazada, ahora sí, claramente, por el Dios que estaba dentro de ti, pero ahora te abrazaba ya por dentro y por fuera de ti misma en una comunión que trasciende la vida de la tierra…
Dicen que afrontar la muerte no se improvisa, sino que durante toda la vida nos vamos preparando para este momento…
No sé muy bien lo que significa “ser buena persona y buena madre”, pero lo que sí sé, es que durante toda tu vida luchaste para sacar adelante la vida de tus hijos y tu propia…, y cuando llegó el momento final te entregaste, una vez más, y te dejaste abrazar por lo que SIEMPRE había estado dentro de ti.
GRACIAS Montsita por tu testimonio de VIDA…
SIEMPRE te querré…
Maite
Me conmueve recordar cómo Montse se puso en tus manos, Señor, a lo largo de su vida. Cómo acogió tu voluntad, mirándose de cara y sin engaños lo que, sin duda, se le acercaba. Precisamente porque sabía que la muerte la seguía, vivió cada día poniéndole todo de su parte.
Gracias Señor por haberme dado el don de ser hermana suya. Gracias por las conversaciones, las comidas, las oraciones, las confidencias, las ideas, las risas y las pasillocitas compartidas. Por haberla podido amar, por lo mucho que me ha ayudado, por el testimonio que me ha dado, por haber sido amada por ella.
Señor, yo también estoy aquí, como ella, con ella. Que se haga en mí también tu voluntad.
Mavio
Querida Montse,
Se nos hace difícil expresar con palabras los sentimientos que llevamos dentro. Tú has sido hermana mayor, madre responsable, trabajadora incansable y ejemplo de superación.
Hoy te seguimos teniendo muy presente en nuestro día a día, porque nos has demostrado que hay que luchar por lo que amamos y deseamos, pero haciéndolo de forma veraz y auténtica. No te gustaban las falsedades ni las hipocresías. Eres exigente porque querías superarte cada día más y buscabas la excelencia. Pero te encontraste con la fragilidad humana, en tu enfermedad y en tu vida de ilusiones rasgadas, pero sin embargo, luchaste hasta el último momento.
Gracias por tu testimonio de fe y por la coherencia de tu vida que nos da la confianza y esperanza de que lo mejor aún está por venir. En Dios has encontrado el Amor auténtico que has sabido derramar en tus hijos. Seguiremos tu ejemplo esforzándonos por continuar tu legado.
Imma y Xavier
De los amigos,
Pienso que nunca he coincidido en un grupo con Montse, al menos que yo recuerde. Sin embargo Montse es y será un referente para mí. Sobre todo desde el día en que nos informó de su enfermedad. Le recuerdo perfectamente, porque ese mismo día yo anunciaba que estaba embarazada de mi cuarto hijo, que ya tiene 14 años. De entrada, lo que sentí es incredulidad, tristeza y sobre todo compasión. Pero poco a poco, al ver cómo Montse encaraba la enfermedad y nos mostraba su fuerza y capacidad de lucha, la firmeza de su fe y el compromiso en el servicio a pesar del sufrimiento, mis sentimientos se transformaron en profunda estimación y admiración por un testimonio vivo de lo que significa entregarse a la vida sabiéndola en manos del Padre.
Anna Moreu
Montse fue de las primeras personas que conocí cuando entré en la comunidad. En ese momento empezó a fraguarse una relación que, con los años, se fue consolidando. Viví su noviazgo y la preparación de su boda con Ferran. Por ella, fueron unos años muy importantes y yo pude ser un protagonista de primera fila en todas esas vivencias. Más adelante ya vinieron los hijos y no por eso perdieron su compromiso con la Comunitat.
Montse, ha sido para mí una de las personas que me enseñaron a querer a las CVX. Mi compromiso de hoy con las comunidades es, en parte, gracias a ella. Montse, con su compromiso firme y claro y, sin lugar a dudas, movido por la vocación CVX, poco a poco hizo que fuera penetrando en mi persona esa vocación que tanto amamos.
Montse, junto con Ferran, me propusieron llevar a los tres un grupo de jóvenes de la comunidad como guías. Probablemente, muy inconscientes de la responsabilidad que esto comportaba; sin embargo, era tanta la ilusión de transmitir lo que nosotros vivíamos tan intensamente en la comunidad, que podían más las ganas que que estuviéramos suficientemente preparados. De aquella experiencia, fue importante la consolidación de mi relación con Montse y nunca podré estar tan agradecido por ser protagonista de esta vivencia que llevo bien adentro.
Montse era una persona fuerte, con convicciones claras, no le gustaban “las medias dichas”, de talante tan fuerte que más de una vez nos habíamos enganchado por su dureza, pero siempre fui querido por ella...más de alguna vez me había compartido el aprecio que tenía por mi persona. Yo siempre le he respetado y amado mucho; lo que ella me decía, para mí tenía un peso especial.
Su lucha con la enfermedad ha sido un modelo de fuerza y empuje. Dando un testimonio de fuerza ante las adversidades... me merecía todo mi respeto y cariño. No quería lamentaciones en su entorno porque no le iba por su carácter. Por tanto, todos los que la conocemos sabíamos que se cumpliría ese dicho: “Morirá con las botas puestas” y así lo ha hecho.
A lo largo de todos estos años he vivido muchos momentos que he compartido con Montse. Momentos dulces, divertidos y también tristes y muy malos. Momentos que guardo con todo mi cariño que yo tenía por ella.
Gracias Montse por haber sido una protagonista importante en mi vida, por lo que me has dado, tu vivencia espiritual y tu apasionamiento por las CVX. Todo esto me lo guardo dentro de mi corazón con todo mi cariño.
Gracias y seguro que el Señor te guarda y te protege en su casa.
Descansa en Paz.
Carlos Ribalta
Quisiera compartir con agradecimiento como viví mi relación con Montse y cómo impactó en mí.
Como parte de CVX-Cat conocía a Montse de encuentros, asambleas, eucaristías, etc., pero la relación más profunda se dio cuando compartimos en el grupo de práctica de la formación CVX.
Sabía de su enfermedad, pero el conocimiento en primera persona llegó cuando un día compartió en el grupo cómo vivía su enfermedad, su opción personal para poner la atención y la fuerza en el cuidado que tocaba vivir en ese momento de su vida.
La veía como una persona fuerte, de carácter, que lo que vivía y cómo lo vivía había ido dulcificando y dando un valor extra a su fe, en el día a día, en la oración, en los encuentros.
Gracias Montse por tanto que aportaste a mi vida, viéndote en estos años, como testimonio de aceptación y fuerza en el Señor de la Vida.
Conxita España
Hace muchos años que tuve la suerte de conocerte, no sólo en los primeros pasos en la Comunidad del Fórum sino como amigos. Eras una chica maravillosa, delicada, con una sensibilidad especial y unos valores extraordinarios, con una gran profundidad espiritual y una apasionada búsqueda de Dios. Todo esto lo has ido viviendo, profundizando y dando testimonio día a día con los que hemos vivido a distancia tú ejemplar lucha con la enfermedad. ¡Tuve también la suerte y el honor de ver tú maravilloso funeral! ¡Qué gran testimonio de Amor y de Fe! Dios te ha llamado y ya estás participando en el lugar que te ha destinado en su Reino, pero esté viva Montse en nuestro recuerdo, y en nuestros corazones.
Que tú eterna disponibilidad siempre tan atenta y generosa como todos sea un estímulo en nuestras vidas y en las Comunidades donde tu presencia fue siempre un testimonio de Amor y Fe. Tus maravillosos hijos son un ejemplo vivo de esto.
Fernando Jiménez
Vi a Montse, después de mucho tiempo, un mes antes de que ingresara. Yo con tratamiento de radio y ella con el enésimo tratamiento de quimio. Yo luchaba interiormente por llevar mejor los efectos del tratamiento, en principio corto, ella convivía en paz con los efectos secundarios de la medicación que tomaba desde hacía muchos años. Yo pedía a Dios el abandono en su voluntad, ella ya estaba abandonada en Dios. Me removió su aceptación de la enfermedad, de los efectos y dolor que comportaba.
Me hubiera gustado volver a encontrarnos, pero el día que habíamos quedado ya no se encontró bien y fue a urgencias. El Señor me regaló ese rato.
Ahora ya descansa en paz y seguro que desde el cielo nos va a ayudar a vivir mejor el sufrimiento de cualquier enfermedad.
Gloria López-Barrena
Querida amiga quiero aprovechar esta oportunidad de recordarte para decir que nuestra amistad viene de lejos, muy lejos. Empezó allá por el año 84 del siglo pasado cuando iniciamos una trayectoria en el Fòrum cuando éramos jóvenes. Hemos vivido mucho y muchos momentos de risa y de llorar también. Recuerdo cuando me recriminabas que ese fin de año no te había hecho reír lo suficiente. También recuerdo que los petardos no te gustaban mucho, por no decir nada, y con eso no teníamos sintonía.
Cuando llegó la enfermedad fue duro pero tú fuiste más dura y la duraste. Juego de palabras que creo hacen un resumen de lo que fueron estos últimos años. Siempre me ha sorprendido tu capacidad y fuerza que has sacado por “hacerla durar”. También los “narices” para tomar decisiones importantes y trascendentes para tu vida cuando las has tenido que tomar.
Cuando puedas, hazme saber cómo estás ahora, ¿qué has encontrado? ¿con quién te has encontrado? recuerdo haberlo hablado contigo y espero respuesta, eh...
Guillermo Cucala
Muchos años compartidos. Compartimos estudios universitarios. Compartimos una visión del mundo. Compartimos una forma de situarnos en él. Compartimos nuestra juventud y madurez. Compartimos nuestra fe y nuestra amistad. Tesón, firmeza, compromiso, lucha, responsabilidad, energía y mucha fe. Permanecerás siempre en nosotros.
Juan Mezo
Querida hermana Montse,
Ahora que estás cerca de Dios, desde aquí la tierra te tenemos presente como si estuvieras con nosotros. Han sido años de conocimiento y compartir vida terrenal pero confiamos en compartir vida eterna. Como decía Theillard, "somos seres espirituales que vivimos una aventura terrenal". Ruega por nosotros.
Lluis Pagés y Marité Gómez
Estimada Montse,
Cuando leí por primera vez este escrito, me viniste al corazón...dice así...
"Alguien se pone en camino y, al mirar hacia delante, a lo lejos distingue la casa que a ella le pertenece. Sigue caminando hacia ella y, al legar, abre la puerta y entra en una habitación preparada para una fiesta. A esta fiesta vienen todos los que fueron importantes en su vida; y todo lo que viene saca algo, se queda un tiempo y se va."
Así pues, vienen a la fiesta, cada uno con un regalo por lo que ya pagó el precio entero, sea como fuere: la madre, el padre, los hermanos, un abuelo, una abuelo, el otro abuelo, la otra abuelo, los tíos y las tías y todos los que hicieron sitio para ti, todos los que te cuidaron, los vecinos quienes. Todos los que tuvieron importancia en la vida y los que aún la tienen. Y cada uno que lega trae algo, se queda un poco, y se va. Al igual que los pensamientos que legan, sacan algo, se quedan un poco, y se van. Al igual que vienen los deseos o el dolor. Todos sacan algo, se quedan un poco, y se van. Y también la vida: viene, nos saca algo, se queda un poco y se va.
Después de la fiesta, la persona se encuentra colmada de regalos, y sólo permanecen a su lado aquellos a quienes les corresponde quedarse aún un tiempo. Así, se acerca a la ventana y se asoma: allí viene otras casas, sabe que en su día también allí habrá una fiesta, y ella irá, quitará algo, se quedará un poco y se irá.” (Bert Hellinger)
Gracias Montse por haberme invitado a la fiesta de tu vida, por haberme abierto la puerta de tu casa y de tu corazón, por la vida compartida a fondo con toda la realidad y profundidad. ¡Doy Gracias a Dios por este tiempo compartido, por el regalo de tu amistad. Recuerdo especialmente las conversaciones en la sala de tu casa y muchos momentos de reír... también de llorar...¡siempre permanecerás en mí, como una huella de coraje, fidelidad y amor! ¡GRACIAS!
¡Hasta pronto!
Maria Labernia
Montse fue para mí un testimonio de la alegría de vivir confiando en el Amor de Dios. Una joya que brotaba desde dentro de su corazón ya la vez muy consciente de su enfermedad.
Un gran abrazo, siempre recordando y agradeciendo los momentos que compartimos.
Marisol Ortiz
Nos hemos encontrado, Montse, más allá de ninguna presencia. En las matinales a orillas del mar, compartidas; en el testimonio del grupo donde ha crecido juntos, en la fuerza de la oración que une más allá de las presencias, en tus hermanas de sangre y los hermanos de corazón. Y me atrevería a decir que nos hemos encontrado en el salto del acróbata, aprendiendo a tomar y desprender, aprendiendo de presencias en las aparentes ausencias.
Marta Bruguet
Gracias, Montse, por todas las vivencias compartidas desde que entré en el grupo 1 de Fòrum y te conocí. Me vienen muchos momentos, pero sobre todo, las reuniones semanales, cansados como íbamos todos y ahí estábamos...compartiendo la vida en el Señor. Esa fidelidad, compromiso y comunión con las CVX que mantenías me ayudaron a hacer camino. Vida de grupo y pequeña comunidad que alargábamos con salidas, cenas y nuestras venidas a su casa. Junto a Ferran, Núria, Marc y Maria nos acogía...muchos ratos divertidos y acogedores.
Marta Millà
Querida Montse,
Te sé bien, ya en brazos del Amor. Aunque ya no te pueda ver ni tocar, te experimento muy cerca de nosotros, viva, feliz, descansando por fin.
Amiga amada, con tu lucha serena has sido para todos y especialmente para mí, maestra de vida, de lucha por tus queridos hijos, de poner en valor y poner amor en las circunstancias y en las tareas cotidianas. A veces algo demasiado exigente contigo misma pero ya se sabe, son cosas que te quedan cuando eres “hermana mayor”.
Me quedo con el gran regalo recibido: haber podido compartir vida en profundidad contigo, sabiendo que con una mirada y pocas palabras sabíamos lo que movía nuestros corazones. Maestra a la hora de afrontar todo tipo de dolores, tu compañía me alienta y me enseña a vivir. Algún día espero nos encontraremos de nuevo y podremos darnos el ansiado abrazo que no nos hemos podido hacer para despedirnos. Y tranquila, en tu carta de despido quedó claro: el tiempo y el espacio no cuentan allí donde ahora estás.
Querida Montse, sabemos que sigues velando por nosotros, también por esta Comunidad de Vida de la que has formado parte durante un puñado de años. Recuerdos a los parientes de allí en Dalt. Por aquí seguiremos juntos paso a paso trabajando para transformar la realidad, valorando profundamente a la familia, la amistad y los medios cotidianos que se nos ponen en el camino, aprendiendo día a día a sabernos siempre en manos del Amor Definitivo.
Hasta Siempre Montse,
Miriam Maymó
Durante estos dos últimos años he tenido la gran suerte de estar en el Grupo 18 de FORO-JÓVENES en el que también estaba Montse. Recuerdo muy especialmente una reunión a la que vino Montse, y nos explicó que después de mucho tiempo, se sentía en Paz. Y aceptaba lo que Dios eligiera para ella.
Oír esas palabras, dichas con tanta humildad y valentía me hicieron sentir que era una persona privilegiada, por haber podido compartir ese sentir tan sincero y generoso de Montse. Y como eso me quedo.
Mil gracias Montse por habernos dado la posibilidad de conocerte, por tú lucha silenciosa pero constante, tu ejemplo de madre incondicional, tú trabajo siempre bien hecho y por ese humor tan tuyo. El vacío que nos dejas lo lanzaremos con todas estas cosas tan valiosas que nos has enseñado.
Mònica Moreu
Has sido mi amiga, una gran amiga. Nos conocimos en el grupo, y desde los 18 años que hemos ido andando juntas. Nuestras vidas han transcurrido paralelas viviendo al mismo tiempo los momentos más importantes: pareja, hijos, bautizos, comuniones, celebraciones de San Juan, fiestas de fin de año, etc. Compartimos también muchos momentos espirituales dentro del grupo ya nivel personal, como aquellos ejercicios que hicimos con Joaqui en Sant Cugat hace tantos años.
Recuerdo cómo eras, cómo te gustaba tu trabajo, cómo te gustaba cocinar, y coser. En Navidad nos obsequiabas con recetas nuevas y siempre diferentes. Cómo te gustaba planificarlo todo al por menor, y tu alto nivel de exigencia con todo lo que hacías.
La enfermedad fue una prueba dura. Han sido 15 años de lucha incansable, que te han dotado de una profundidad espiritual envidiable y convertirte en un referente para mí en la carrera de la vida. Ahora que ya disfrutas de la paz eterna, ¡disfrútala que te la bien mereces!
Montse Moragas
Conservo algunos records de Montse de hace muchísimos años cuando todavía estábamos en el antiguo edificio del Fórum Vergés e iniciábamos nuestros andares comunitarios. Después habíamos coincidido en algún encuentro y alguna “Ida a Montserrat”. Pero no fue hasta mi regreso a la comunidad y, en concreto, a su grupo cuando descubrió su valentía, su sacrificio, su dedicación, su entrega y su Fe. A lo largo de estos últimos años, desde el grupo hemos ido siguiendo su evolución y aunque pocas veces ha podido estar físicamente con nosotros, siempre lo estaba en espíritu.
Ella ha sido un referente para nosotros. Al ritmo de los marcadores de su enfermedad, nos unía en la oración diaria haciéndonos sentir comunidad e Iglesia. Ella nos propuso esa oración que refleja cómo se sentía y que casi se ha convertido en el himno de nuestro grupo.
Seguro que la mayoría de ustedes ya la conoce. Es del Padre Arrupe , pero ahí os la dejo, para que todos juntos recibamos una vez más pensando en ella:
Yo me siento, más que nunca,
en las manos de Dios.
Esto es lo que he deseado toda mi vida,
desde joven.
Y eso es también lo único
que sigo queriendo ahora.
Pero con una diferencia:
hoy toda la iniciativa la tiene el Señor.
Las aseguro que saberme
y sentirme totalmente en sus manos
es una profunda experiencia.
Un fuerte abrazo a todos,
Pedro Camacho
Con Montse hemos compartido un camino de vida. Siempre ha sido una persona discreta y con ella hemos ido siguiendo los mismos senderos: hemos compartido remansos, pascuas familiares, reuniones de comunidad, eucaristías, ejercicios espirituales en la vida corriente..., Como siempre decimos, Montse, para siempre, permanece en un pedacito de nuestros corazones. Montse te has adelantado, pero un día volveremos a reencontrarnos
Pepe Sitges y Ana Vernis
Me considero una persona afortunada por haber sido amiga de Montse. Ella era una de esas personas únicas que legan a nuestras vidas como un rayo de sol: brillante, encantador, fuerte y alegre.
Con ella aprendió que se puede vivir con intensidad y ligereza a pesar de todo. Ella siempre se alegraba con mi alegría. De ella recibió un cariño casi maternal cuando más lo necesitaba. Recibió a mí hija Alicia, desde el embarazo, como su tercera abuela, fue una abuela de alma y corazón.
Como decimos en Brasil: "quien tiene un amigo ya lo tiene todo". La distancia, diferencias culturales, o el idioma, nunca fueron capaces de atrapar los "rayos de luz" de Montse.
¡Las palabras no pueden expresar la gratitud que siento por la oportunidad de tener su amistad!
Hoy aprendo a convivir con el dolor de su partida. Nunca es fácil decir adiós a un ser tan querido. Ahora lo que nos queda es echar el vacío, proporcionado por su ausencia, con tan buenos recuerdos de nuestra improbable amistad.
Con el corazón lleno de añoranzas, trasmitiré a su "nieta adoptiva" su ejemplo de fuerza, fe, respeto, serenidad y solidaridad.
Descansa en paz.
Vanessa Caetano
Descansa en Pau, Montse. Siempre estarás en nuestras plegarias






