A principios de curso -cuando todo parecía "normal"- algunos matrimonios del Casal, acompañados por Blanca Sivatte y Jesús Renau, iniciamos la aventura siempre antigua y siempre nueva de los Ejercicios Espirituales. Además con el añadido de que les queríamos hacer con pareja, compartiendo momentos de meditación y reflexión. Nos encontramos un fin de semana en Manresa para iniciarlos y la verdad es que todos volvimos de esos días con muchísimas ganas de hacerlos, y hacerlos en pareja y no de cualquier modo, sino con la clara intención de que nuestras vidas tuvieran un cambio y de que se produjera una profunda conversión en nosotros. Los continuamos desde la vida ordinaria; Jesús nos iba enviando las meditaciones adecuadas y así fueron pasando los días. Luego vino el confinamiento y todo dejó de ser “normal”, y aunque a priori disponíamos de más tiempo, las dificultades psicológicas para meditar y contemplar se fueron haciendo cada vez más patentes. Y nos encontramos todos ahora en la disyuntiva de tener que decidir cómo encaramos estos ejercicios a medias. Pero ahora más que nunca conviene dejarse llevar por el Espíritu de Dios en este viaje hacia Pentecostés y qué debemos aprovechar para reconvertir estos momentos difíciles en momentos de esperanza, que la esperanza es una flor muy pequeña que hay que cuidar y que debe hacernos ver salvación donde sólo parece haber tierra yerma y muerta. Continuaremos con los ejercicios porque ahora es la hora de la salvación.
Grupo EE.EE. en pareja
Abril 2020





