Foro 2012: hacer comunidad desde el confinamiento
Y el título es la síntesis de la realidad. El domingo de Ramos el grupo nos reencontramos virtualmente y sentimos la energía que nuestras miradas transmitían a través de la pantalla. Energía de complicidad, confianza, esperanza. Hacía días que sólo nos habíamos comunicado por wsp y intercambiamos informaciones puntuales, fotografías de tiempos pasados y otros documentos de carácter más humorístico para relajar el ambiente que estamos viviendo. Reencontrarnos cara a cara, pese a la pantalla, encendió de nuevo la chispa de la hermandad, de la comunión que nos hace sentir partícipes de algo mayor que nosotros. Somos una comunidad de fe que compartimos la vida y, sobre todo, nos acompañamos en el día a día sabiendo que todos somos diferentes y, por tanto, con necesidades y circunstancias también diferentes.
Gracias a Dios, todos estamos bien y nuestras familias. Y es desde el agradecimiento que queremos vivir esta Semana Santa confinados. Un confinamiento que nos acerca al sufrimiento de los demás; no físicamente quizás, pero sí desde la oración más sincera. Agradecimiento y compasión con la certeza de que existe una Pascua de Resurrección, sin embargo.
Y escuchamos atentos cómo algunos miembros del grupo nos relatan historias cercanas de sufrimiento y nos las hacemos nuestras para aliviar la carga que llevan. Estos días, el dolor pesa mucho... Pero también hay historias de esperanza, de vidas nuevas a punto de llegar que nos abren un horizonte nuevo en el que las risas y la felicidad volverán a estar presentes. Y la vida seguirá adelante.
Queda muy lejos La posada que muchos de nosotros pudimos compartir en febrero en Les Avellanes. Quizá sea ahora cuando tenemos que revivir con más fuerza lo que pudimos captar aquellos días tan intensos: no esperamos milagros, sino seamos instrumentos de la fuerza del Espíritu para vencer el desierto donde estamos abocados ahora y que nuestra mirada compasiva, gratuita y libre pueda actuar en favor de los demás tal y como Jesús hizo.
Y agradeciendo la propuesta que nos hace Jesuïtes Catalunya para sentirnos más cerca de todos, el Jueves Santo nos reencontraremos para compartir el primer día de Receso en la ciudad. ¡A toda la gran familia del Casal, os deseamos una Semana Santa en comunión y muy buena Buena Pascua! ¡Ojalá nos reencontramos pronto!





