Jesuitas Cataluña | 27 de enero 2022
Un espacio de meditación cristiana para niños y adolescentes. Es una nueva propuesta en la iglesia de los Jesuitas de Caspe, que nace del impulso de un grupo de familias del equipo de la Eucaristía familiar y que ha sido acogida desde la pastoral de la escuela Jesuïtes Casp. Se trata de una actividad abierta a todo el mundo, de entre 10 y 20 minutos de duración, en la que los niños y adolescentes se inician en la práctica de la meditación, siguiendo una metodología universal que ayuda al crecimiento espiritual de los chicos y chicas de estas edades; a descubrir su interior, la importancia de la tranquilidad y el encuentro con Jesús.
Crear un ambiente adecuado es importante. Los participantes se sientan en círculo alrededor de un cirio, suena una música suave que va desapareciendo cuando todo el mundo ya se sienta y está calmado, y se hace una introducción para ir pausando la mente y entrar en quietud.
Marta, madre y médica, forma parte del grupo de meditación contemplativa de la Comunidad Mundial de Meditación Cristiana (WCCM) de Barcelona. Y es a partir de la propia experiencia que se animó a proponer la creación de este grupo para niños y adolescentes, que ahora impulsa y conduce. "Hablamos de la presencia de Jesús entre nosotros, hacemos ejercicios de respiración y relajación corporal, leemos algún relato, repetimos unas palabras... Es una introducción al uso del Mantra. Al terminar, muchos días pedimos que cada uno diga una palabra que resuma la experiencia, y este es un momento muy bonito para que todos agradecen de corazón la paz, tranquilidad, amistad,...
No se escapa la necesidad que tienen nuestros niños y jóvenes de encontrar momentos de desaceleración. "En la vida tan activa que llevamos, y adictos como somos tan adultos como jóvenes a las herramientas digitales, la posibilidad de un rato de silencio, quietud y calma no tiene precio. Además, el encuentro contigo mismo y con Dios durante el rato de la meditación te va ayudando a cambiar aspectos de tu cotidianidad."
Es una propuesta que se presenta como meditación cristiana, aunque la meditación es una práctica presente en todas las tradiciones religiosas y también practicada por no creyentes. "La meditación contemplativa", explica Marta Serrallonga, "la hacía Jesús cuando se retiraba a orar en el desierto, y la hacían las madres y padres del desierto en la tradición cristiana de los siglos III y IV. La Comunidad Mundial de la Meditación Cristiana la fundó John Main en el siglo XX, y es gracias a él que su práctica está cada vez más extensa en todo el mundo".
Pueden participar niños sin límite de edad. "Nuestro grupo es heterogéneo y actualmente cuenta con niños y adolescentes de los 6 a los 15 años". Aunque esta actividad se ha iniciado condicionada por el contexto de la pandemia, con las dificultades y limitaciones que esto conlleva, el grupo ha ido creciendo y el recibimiento es bueno. El proyecto es, en el futuro, repartir a los participantes en dos grupos, separando a los niños de primaria y los jóvenes de secundaria, para orientar la actividad de una forma más ajustada a cada edad, y también contar con más personas que quieran ayudar a conducir los grupos, para poder ofrecerlo a escuelas y otros espacios. En cualquier caso, Marta insiste en que es importante tener claro que “no se trata de una actividad extraescolar: es una actividad libre, en la que no se enseña a meditar sino que meditamos juntos”.
La actividad se realiza en diferentes espacios de la Iglesia del Sagrado Corazón – Jesuitas de Caspe, el primer y tercer domingo de mes a partir de las 18:40h. Al finalizar, cada domingo está la Eucaristía Familiar, a las 19:30h, con especial atención a los padres y chicos y chicas de estas edades. Por otro lado, el cuarto domingo de mes se abre el patio de la escuela para que los niños y adolescentes tengan un espacio para jugar y conocerse (acceso por la puerta de la calle Pau Claris).
Para más información, puede contactar a martaserrallonga@gmail.com y odea.greg@gmail.com .






